Hola a todos, bienvenidos a mi blog.
Espero que encuentren en mis poesías, algo que ustedes tienen y comparten a diario con sus seres queridos: el amor, el mismo que yo doy en mis versos.
Como hombre, he vivido todas las experiencias que me fueron posible y aun hoy, otras me aguardan, pero prefiero que sea el poeta que hay en mí, quien las viva.
Él, tiene la fuerza que yo no tengo y puede llegar, más allá de lo que lo harían mis pasos.
Pase mucho tiempo entre cuatro paredes y mirando el techo, convencido de que jamás volvería a caminar, me resultaba imposible, creer que el diagnostico era irreversible, que estaría vegetando hasta morir, si, morir.
Con apenas trece años de edad, me negaba a morir y también a vivir, solo quería jugar, cerraba los ojos y contaba hasta tres, creyendo que me levantaría de la cama y al abrir los ojos todo seguía igual.
No se cuanto tiempo paso, ni como paso, pero mi boca fue la herramienta que libero al poeta atrapado en un cuerpo lleno de fracturas y sin movimientos, la intención de pretender dibujar con la boca, termino en convertirse en mi primer poesía, lo extraño de esto es que fueron cuarenta escritas de la misma forma, hasta que la rehabilitación y Dios le dieron movilidad a mi mano derecha.
Y de eso ya pasaron cuarenta años, miles de versos se han hecho visibles, escritos en su mayoría con mi mano izquierda, solo espero que ustedes, quienes serán los que lean mis versos, puedan conocer algo de mi.
Un gracias inmenso a quienes me inspiraron como personas, a mi madre que ya no la tengo y a Dios por la belleza de las cosas y por la vida, que de no haberla vivido así, no habría poesía.
Para mis hijos: Laura, Gustavo, Cynthia y Gimena y para mis nietos Thiago y Benjamin, a ellos les dejo lo mejor de mi, mi amor y mi ejemplo de vida, aquí me tendrán siempre, vivo y lleno de sueños, alentándolos desde la magia de mis versos.