Cuando llegue septiembre se perderá en la bruma
Esa avecilla blanca que tu siesta profana,
Tú volverás al sueño y ella irá a la espesura,
Tú en sábanas de hilo y ella en verde retama.
Porque al llegar septiembre yo no estaré en tus horas,
Habrá en la flor rocío y en tus mejillas nada.
Me iré como la tarde para dejarte en sombras,
Me llaman otros labios, me busca otra mirada.
No tendrán los jazmines su perfume y tersura
Ni escucharás el eco de mi nombre en tu casa,
El ave vendrá al huerto a beber tu amargura
Y yo estaré en tus ojos y besará mi alma.
Más tú, que estás madura, cuando busques un beso
No mires en el tiempo, no niegues tu calor,
No ha de juzgarte Dios, no temas mi regreso,
Yo no vendré mañana, pero vendrá otro amor.
Esa avecilla blanca que tu siesta profana,
Tú volverás al sueño y ella irá a la espesura,
Tú en sábanas de hilo y ella en verde retama.
Porque al llegar septiembre yo no estaré en tus horas,
Habrá en la flor rocío y en tus mejillas nada.
Me iré como la tarde para dejarte en sombras,
Me llaman otros labios, me busca otra mirada.
No tendrán los jazmines su perfume y tersura
Ni escucharás el eco de mi nombre en tu casa,
El ave vendrá al huerto a beber tu amargura
Y yo estaré en tus ojos y besará mi alma.
Más tú, que estás madura, cuando busques un beso
No mires en el tiempo, no niegues tu calor,
No ha de juzgarte Dios, no temas mi regreso,
Yo no vendré mañana, pero vendrá otro amor.
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