He vertido en la flor, suave y serena
Una lagrima, transparente y pura
Que ha evadido el dolor y la amargura
Para contemplar con el alma su belleza
¿Por qué ha llegado a mí?, que soy otoño,
Como un adiós, esta señal sutil de primavera
¿Debo evitar que la rieguen mis ojos?
¿O me inclino y voy con ella hacia la tierra?
Tuve que vivir con dolor, toda una vida
Para saber que esta flor hoy es mi pena
Supe lo que es amor al darle una caricia
El mismo, que no halle hasta hoy en mi existencia
Ese amor que solo halle en mis fantasías
Y en encuentros fugases ya olvidados
Vine a encontrarlo en este instante de alegría
Pero como mi vida, se escapa de mis manos
Vuelve flor, vuelve a ser fruto de la tierra
Yo te retengo en estos versos mal logrados
Tú fuiste sin querer, en mi alma primavera
Y en mi credo, donde hablar de amor es un pecado.
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