Mujer sin rostro, déjame que te ame
A través de tu inocencia
Deja que te contemple como a una flor
Sin deshojarte siquiera.
Yo solo tengo versos, porque nada me queda
En ellos va mi alma a implorar tu belleza
Tu sigue con tus sueños, ríe, llora, juega
Que por ti soy poeta.
Eres todas y una sola, la que amo cuando llegas,
Y también la que extraño en las horas de ausencia
Esa eres tú, mujer sin rostro, la que no me espera
La que es feliz, la que llora, la que ignora, la que desea.
Mujer sin rostro, déjame amarte así con mi poema
Te quiero por los que no aman, y no se arriesgan
Te quiero por los que mueren de amor y no saben de tu existencia
Te quiero, porque me llenas de vida aunque no me quieras.
Te quiero así, mujer sin rostro, con toda tu indiferencia
Cuando todo nos une y nada nos aleja,
Cuando nuestras miradas se cruzan y se enfrentan,
Cuando nuestros silencios lo dicen todo con las bocas quietas.
Mujer sin rostro, si lo tuvieras, también tendrías nombre
Y si te llamara por él, y respondieras
Tendría que bajar la vista y alejarme de tu presencia,
Pues solo tengo versos, porque nada me queda.
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